martes, 22 de abril de 2014
miércoles, 16 de abril de 2014
Libros Maravillosos
Utiliza un lenguaje limpio, nada pedante que se ajusta a los personajes. La del chico es mínima , plasmada en mensajes de sms que quiere comunicar con los menos caracteres posibles, algo parecido a Mario,que lo hace por gusto y no por limitación.Es Elena la profesora de literatura quie se lo ha leído todo, donde comprueba que todos sus libros cuentan su historia, la que debe aprender a vivir con su perdida, a recuperar y reconciliarse con su dolor y con su alegría.
Hay capítulos que convierten los ojos en un parabrisas en día de tormenta. Como se afronta una muerte. Como se gestiona el dolor. Cuanto pagar por un ataúd. Como recordar a un difunto. Cuanto debe durar el duelo.Como ser infiel mientras tu marido agoniza. Como superar la perdida de un padre en la adolescencia, parte donde me sentí mas indentificado (más bien la perdida no se supera,si no que eres tú quien te ves superado. Se abre una herida en el interior,la cual siempre esta ahí. Nunca desaparece. Aumenta de tamaño, empequeñece, se repliega. Aveces crees que se cierra. Pero la vida sigue y la herida también y solo queda aprender a vivir con ello, con esa herida abierta, con esa cicatriz en el corazón) Esas pregunta y otras muchas son las que responden los personajes.Todo narrado con frase cortas, precisas, contundentes y muchas de ellas en un tono poético. No es el libro mas alegre del mundo pero me resultó maravilloso.
Esta novela es el polo opuesto a la anterior y donde descubres un mundo de mujeres muy educativo. Es divertida, ligera,agradable de leer.Todo esto es esta novela que bajo su aparente sencillez va desgranando un entramado de pequeñas historias alrededor del hilo principal.Un lenguaje sencillo y cotidiano que se va complicando con estudiada exquisitez, consiguiendo descripciones muy intensas de conceptos abstractos, como la sensación causada por un beso por ejemplo.
La historia del caballero ingles que acude a España para cerrar la delegación de una editorial y se encuentra con la oposición de cinco mujeres unidas por una fuerte amistad donde todas se apoyan mutuamente, aunque esa no es toda la historia. De esta saltan pequeñas historias de amor, de misterio y de duende.
Cada personaje lleva a cuestas su cruz y su destino, son diferentes ramas de un mismo árbol. Un mundo femenino a través de los ojos de mujeres que no dudan en actuar cuando la situación lo requiere y que buscan la solución a un problema prácticamente irreversible.
En los personajes masculinos aparece un inspector de policía que es clave en el desenlace de los acontecimientos de la novela, es una mezcla de hombre rudo de pueblo, un educado caballero y un romántico empedernido y el pijo ingles seducido como no por la belleza de una mujer y por la tierra en la que se encuentra. También acompañado por su familia inglesa pedante aunque con muchos pecadillos sin contar.
La historia tiene luchas de poder,ingenio, amor, maltrato y misterio. Nada fuera de lo común en este tipo de novelas pero sin embargo es extraordinaria. Incluso puede ser una historia de fantasmas…
Otra maravilla si te gusta perderte en el viaje de una novela.
miércoles, 9 de abril de 2014
Inmortal
Si crees poder entrar…entra y cierra la puerta
eres bienvenida a la continuación de tu final
Te advierto que no tengo un corazón para sentir
lo asesine hace varias años para poder disfrutar
Mi pecho esta vacío, como tu corazón sin mí
si quieres amor vístete y vete, si quieres inmortalidad aráñame,
mordámonos y destrocemos nuestros labios, lame tu sangre de mi boca y
baila en esta oscuridad, abre tus alas al infinito y mira con los ojos de una musa
la inmensidad de una muerte tan dulce como necesaria
Báñate en el rio del placer y si deseas quitarte la vida,
hazlo bebiendo el veneno de mi pecho abierto,
devora el fuego y siente arder tus entrañas,
conviértete en ceniza bajo los demonios de mis sabanas.
Acabas de pecar en el cielo; ya eres inmortal,
dejaste el reino de los humanos para convertirte en una diosa...
ya no te puedes arrepentir, no tienes limites y tus poderes traspasan la razón
No podrás suprimir tu instinto animal, si te atreves a intentarlo
sera como arrancar la raíz de una emoción salvaje
Te has convertido en el misterio azul de mi cielo y
en el rojo encendido de mi infierno,
tu mirada me regala el infinito anhelo de tus entrañas
la inmortalidad te ha devuelto el alma que habías perdido pero
no la vuelvas a perder porque no hay segundas oportunidades para las diosas,
se me acaba el tiempo y mi sangre ya carece de vida.
Disfruta de la inmortalidad, sé lo que desees ser y bórrame de tus recuerdos.
jueves, 3 de abril de 2014
Psicovitaminas
Como mi inspiración esta semana esta bajo mínimos, por no decir que ha desaparecido bajo la alfombra de mi rutina copio algunas citas de personas mas inspiradas que yo, a ver si se me pega algo. Las llamo psicovitaminas, me tomo una cada 4 horas y espero que pronto regrese la inspiración.


La esperanza es algo con alas que cuelga del alma y canta las melodías sin palabras, y nunca se detiene del todo
(Emily Dickinson)
sábado, 29 de marzo de 2014
Dicen..
Dicen que a lo largo de nuestra vida
tenemos dos grandes amores.
Uno con el te casas o vives para
siempre, puedes ser la madre o el padre
de tus hijos. Esa persona con la que
consigues la compenetración máxima
para estar el resto de tu vida junto a
ella…
Y dicen que hay un segundo gran amor,
una persona que perderás siempre,
alguien con quien naciste conectado, tan
conectado que la fuerza de la química
escapa a la razón y les impedirá siempre
alcanzar un final feliz.Hasta que cierto día
dejaras de intentarlo. Te rendirás y
buscaras a esa otra persona que
acabaras encontrando.
Pero seguro que no pasará una sola
noche sin necesitar otro beso suyo, o tan
solo discutir una vez más. Tú sabes de
quien estoy hablando, porque mientras
estas leyendo esto, te ha venido su
nombre a la cabeza; te aseguro que no
pasara un día que no desees que
estuviera aquí para discutir.
Porque, a veces, se desprende más
energía discutiendo con alguien a quien
amas, que haciendo el amor con alguien
a quien aprecias.
lunes, 24 de marzo de 2014
El Angel de Alas Negras
Aunque era impensable ella nunca alcanzaría a conocer el lugar del que provenía, ni por su puesto llegó a ver el rostro de sus padres sonreír cuando la deberían tener por primera vez en sus brazos. Nació en medio de un insoportable dolor y su única compañía fue aquella daga plateada con la insignia de su estirpe en la empuñadura que sujetaba con todas sus fuerzas cuando sus ojos se abrieron . Sus llantos eran escuchados a miles de kilómetros silenciando a los mismísimos rayos del firmamento en medio de aquella oscura noche en la orilla de la playa. La arena húmeda, el agua salada y el fuerte viento fueron su única cuna.
Desconocía cualquier atisbo de su corto pasado y no le importaba en absoluto, solo reconocía una inmensa energía en su interior y mucho miedo a lo desconocido. Creía conocer el camino a casa cuando comenzó a correr en busca de su destino, corría y corría como un animal herido entre las tinieblas que no cesaban de perseguirla. Sin asustarse sentía que cuanto mas rápido corría mas disminuía el dolor de su pecho y su miedo desaparecía cada metro que lograba avanzar.
Llegó a un claro en el medio de aquel bosque de inmensos árboles centenarios como torres de un castillo que no podía alcanzar. Intento recuperar un poco de aliento, agudizó el oído y desenfundo la daga de su funda. El viento y los llantos de algunas aves inquietas rompían el silencio sepulcral de aquella desoladora noche. Sus ojos verdes tan cristalinos que dejaban asomar su alma se entornaron para ver a lo lejos, donde vislumbro pequeñas formas acercándose sigilosamente. Sintió un escalofrío que casi partió su cuerpo en dos, una sensación extraordinaria y que reconocía como el instante previo a una gran batalla sangrienta, aunque en el fondo le resultaba muy familiar. Y sin temor ni vacilar ni por un segundo corrió al encuentro de sus enemigos y de su destino.
En lugar muy pero que muy lejano de allí, una muchacha yacía en el suelo de su habitación. El agujero de su pecho no dejaba de sangrar manchando por completo todo el suelo de madera de aquel cuarto. La sangre al mezclarse con su rubio cabello le daba un tono anaranjado a su melena, desde arriba daba incluso la sensación de que estaba en llamas.
En su mano izquierda, aun agarrotada sujetaba fuertemente un pequeño revolver y una pluma que aun seguía soltando lentamente su tinta negra.
En el escritorio frente a ella, se dejaba ver un lienzo donde había dibujado una mujer desnuda de espaldas, tendida en la playa en una noche de tormenta, y con dos enormes alas negras cubriendo su cuerpo…
Desconocía cualquier atisbo de su corto pasado y no le importaba en absoluto, solo reconocía una inmensa energía en su interior y mucho miedo a lo desconocido. Creía conocer el camino a casa cuando comenzó a correr en busca de su destino, corría y corría como un animal herido entre las tinieblas que no cesaban de perseguirla. Sin asustarse sentía que cuanto mas rápido corría mas disminuía el dolor de su pecho y su miedo desaparecía cada metro que lograba avanzar.
Llegó a un claro en el medio de aquel bosque de inmensos árboles centenarios como torres de un castillo que no podía alcanzar. Intento recuperar un poco de aliento, agudizó el oído y desenfundo la daga de su funda. El viento y los llantos de algunas aves inquietas rompían el silencio sepulcral de aquella desoladora noche. Sus ojos verdes tan cristalinos que dejaban asomar su alma se entornaron para ver a lo lejos, donde vislumbro pequeñas formas acercándose sigilosamente. Sintió un escalofrío que casi partió su cuerpo en dos, una sensación extraordinaria y que reconocía como el instante previo a una gran batalla sangrienta, aunque en el fondo le resultaba muy familiar. Y sin temor ni vacilar ni por un segundo corrió al encuentro de sus enemigos y de su destino.
En lugar muy pero que muy lejano de allí, una muchacha yacía en el suelo de su habitación. El agujero de su pecho no dejaba de sangrar manchando por completo todo el suelo de madera de aquel cuarto. La sangre al mezclarse con su rubio cabello le daba un tono anaranjado a su melena, desde arriba daba incluso la sensación de que estaba en llamas.
En su mano izquierda, aun agarrotada sujetaba fuertemente un pequeño revolver y una pluma que aun seguía soltando lentamente su tinta negra.
En el escritorio frente a ella, se dejaba ver un lienzo donde había dibujado una mujer desnuda de espaldas, tendida en la playa en una noche de tormenta, y con dos enormes alas negras cubriendo su cuerpo…
viernes, 21 de marzo de 2014
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